Existen muchos tipos de dolor de cabeza. La buena noticia es que para todos la fisioterapia o la osteopatía ofrece solución. Hoy te explicamos algunos orígenes concretos y cómo tratarlos:

Tensional

Como consecuencia del día a día, la tensión se puede acumular en trapecios, cervicales o mandíbula, provocando que el dolor se irradie hacia la cabeza. Mediante la terapia manual destensamos músculos y articulaciones, incluyendo la Articulación Temporo Mandibular (ATM).

Disfunciones viscerales

Cuando alguno de nuestros órganos sufre una alteración, afecta a diversos procesos y partes del cuerpo. Esto, entre otros síntomas, puede generar dolores de cabeza. Mediante la osteopatía visceral inducimos al cuerpo a un correcto funcionamiento, aliviando este y otros muchos síntomas.

Neuralgia de Arnold o neuralgia occipital

De tipo punzante o calambre comienza en la nuca y puede llegar hasta la parte más alta de la cabeza. Esto sucede porque los nervios occipitales se irritan o se quedan pinzados. Puede llegar a producir mareos, náuseas, pitidos en los oídos… Al descomprimir los nervios responsables el dolor de cabeza desaparece.

Migrañas

Muchas migrañas tienen un origen tensional, aunque no es el único factor influyente. ¿Sabías que hay 200 millones de neuronas en el intestino? El Sistema Nervioso Entérico (encargado del aparato digestivo) se comunica estrechamente con el Sistema Nervioso Central (conformado por cerebro y médula espinal), formando el eje Intestino-Cerebro. La inflamación del intestino puede pasar totalmente inadvertida y provocar una mayor sensibilización a la migraña. Por lo que, además de recibir terapia manual, cuidar nuestra salud intestinal puede marcar la diferencia. Si sufres de migrañas, ¡ven a probar el equipo de biorresonancia Esbia para evaluar el estado de tu sistema digestivo!

Disfunciones osteopáticas

En ocasiones, el esfenoides (hueso en la parte frontal de la cara) no encaja con el occipital de manera correcta, generando tensiones que a su vez provocan un incorrecto bombeo del líquido cefalorraquídeo. Como resultado podemos sufrir dolores de cabeza, sensibilidad a la luz, náuseas, rigidez en el cuello… Estas disfunciones se corrigen mediante la recolocación de los huesos y sus articulaciones.

 

Si reservas una cita podemos enseñarte pautas de auto-masaje para aliviar los dolores.