En Fisiobilbao te ofrecemos clases de yoga dinámico en Bilbao, y te explicamos en este artículo qué entendemos nosotros por Yoga Dinámico.

La práctica postural de yoga no es un deporte. No es una actuación artística. No es una forma de expresión personal esoterizada. Para ser Yoga tiene que ser auto-indagación somáticamente.

¿Qué significa esto en la práctica?

  • Significa que “internamente” no importa lo que puedas hacer, incluso cómo lo estés haciendo.
  • Significa que “externamente” no importa qué apariencia tengas.

“Lo que importa, lo que lo vuelve fructífero, es cómo se siente. Nada más: nada menos.”
Godfrey Devereux out there

Yoga Dinámico

La ambición es la principal tensión y obstáculo para yoga y la supervivencia del planeta. Yoga es para relajarse en lo que de hecho Es.

El poder y propósito de Xandranamaskar se basan en el uso inteligente de sus ullolas componentes aplicados progresivamente en respuesta a la biomecánica de las articulaciones. Realizarlo necesita el desarrollo simultáneo de estabilidad (sthiram) y movilidad (sukham), dentro de lo cual la última siempre sigue y depende de la primera. Al otorgar atención lo suficientemente profunda al cuerpo, de modo que la mente se da cuenta de las implicaciones sutiles así como de las evidentes que se están generando, todas las preocupaciones y conceptos teóricos se aclaran y destilan en un imperativo único: aprende lo que tu cuerpo está diciendo. Este es el imperativo que no sólo subyace sino que informa y forma Yoga Dinámico.

Con la práctica del Yoga Dinámico realizar una invitación a ser lo que eres:

  • Integridad consciente.
  • Práctica dinámica e integradora siendo sensible a las sensaciones que de hecho están sucediendo.
  • Es una invitación continua y profunda a estar presente, a la auto-indagación, sensibilizando y habilitando el cuerpo a través de las dinámicas de integridad funcional corporal, se abren y suavizan las articulaciones y se estabilizan los músculos, recalibrando así cuerpo y mente.
  • Indaga en la posibilidad de suavizar tu relación con la vida.
  • Se trata de invitar y permitir sin forzar ni exigir o imponer.